Sultana del Badal

About

Escribir una descripción de una misma es un ejercicio incómodo. Sin embargo, aquí me encuentro, sentada delante del ordenador, tratando de explicarte quién soy ahora y cómo he llegado hasta aquí. Te pongo en contexto, ¿vale?

Quién soy

Me llamo Natalia Solana, y desde 2020 me dedico al mundo del desarrollo personal y espiritual. Antes de lanzar la Sultana del Badal, era Directora de Arte y creativa publicitaria.

Hasta 2019 pensaba que la vida era trabajar en una gran empresa y conseguir premios, hasta que en 2019 entré en una crisis existencial de esas que te ponen la vida patas arriba. Me di cuenta de que no sabía nada sobre quién era ni cómo podía regular mis estados emocionales. Literalmente, me fui a la mierda. Tuve un apagón fuerte de plomos. Fue corto pero muy intenso. Empecé a hacer terapia y, en paralelo, empecé a mirar videos de astrología.

Salía del terapeuta peor de cómo entraba; sin embargo, esos videos de YouTube que miraba me estaban explicando claramente lo que me estaba pasando. La calma interior y el sentido que me daba ver esos contenidos me dio el impulso para dejar de ir a terapia y empezar a estudiar astrología.

Ese fue el principio de mi nueva vida. En estos años he fusionado mi background creativo con el autoconocimiento, el desarrollo personal y espiritual poniéndome al servicio a través de mi marca personal Sultana del Badal.

Trayectoria

El 13 de marzo del 2020 lancé la Sultana al mundo. En seis meses, mi cuenta había pasado de 256 seguidores a más de 5k, y en menos de dos años, ya éramos más de 12k. A finales de 2021, empecé a hacer mis primeros acompañamientos. Aparecieron las sesiones 1:1, los programas de integración astrológica, los retiros, los talleres y cursos, charlas en escuelas de creativos y universidades de diseño.

Juntar desarrollo personal y espiritual con el mundo creativo y audiovisual ha sido un gran acierto.

Ser parte del bienestar y el crecimiento de personas del sector del cual provengo me resulta muy gratificante, ya que he atravesado cada una de esas etapas en mi vida, lo que me hace entender perfectamente cuáles son sus mayores sueños, miedos y frustraciones.

En los últimos años, me he dedicado a acompañar a mujeres y hombres creativos: copywriters, artistas, diseñadoras, ilustradoras, directoras creativas, directoras de cine, guionistas, fotógrafas, actores, y también cantantes y productores, guiándolos en sus procesos creativos y a conectar con su potencial, seguridad y confianza.

Valores

Autenticidad radical, libertad y crecimiento continuo son los pilares de mi filosofía. Creo en el poder de la astrología como herramienta de introspección y guía de vida. Valoro la conexión genuina y me esfuerzo por ser un catalizador de transformación para aquellas personas con las que trabajo.

Mi enfoque

Tengo un enfoque en el que uso lo cotidiano como herramienta de integración, un lenguaje cercano y fácil, e integro el mundo de la imagen, lo audiovisual y la cultura popular, tanto en mi manera de enseñar al grupo como a la hora de hacer acompañamientos individuales. Conecto especialmente con aquellos que tienen una inclinación visual y un aprecio por el diseño y las artes de todo tipo.

Mi método de integración astrológica es para personas que integran a través de las vivencias, ejemplos visuales y que se adaptan con facilidad a las tecnologías.

Mi Objetivo

Mi principal objetivo es fusionar la astrología con el mundo audiovisual —cine, televisión, música y entretenimiento— para que esta antigua sabiduría sea accesible y relevante en la cultura contemporánea. Sueño con crear películas donde la astrología forme parte integral de los departamentos creativos, utilizando este conocimiento para enriquecer las narrativas y profundizar el entendimiento humano a través del arte.

Mi Visión

Mi sueño húmedo es estar en una primera cita y poder decir “estoy neptunizada perdida” y que la otra persona lo entienda. Imagino un futuro donde la astrología es un lenguaje común y su sabiduría se usa no solo en el desarrollo personal, sino también en el profesional. Me imagino viviendo en una sociedad en la que haya un alto nivel de conciencia y de gestión emocional, donde las personas vivan de sus talentos y brillen por sus dones.